La organización está compuesta por múltiples elementos
físicos y cognoscitivos relacionados de distintas formas y sentidos, y de
tareas o trabajos con diferentes niveles de dificultad o complejidad para
realizarlo.
Entre otras muchas definiciones de
organización; tomamos de la Terry G, que nos dice: “es el arreglo de las
funciones que se estiman necesarias para lograr un objetivo, y una indicación
de la autoridad y la responsabilidad asignada a las personas que tienen a su
cargo la ejecución de las funciones respectivas; y su importancia radica en que
determina el éxito de la planeación y su ámbito de aplicación abarca todas las
áreas de la vida.
La gerencia
administrativa, en la práctica se apoya en la aplicación de los principios de
la administración científica, como bien lo explica Fayol; “es influida por los
valores culturales y sociales, transmitidos dentro y fuera de la organización”.
Esto es porque esta determinada por una doctrina creada sobre bases científicas
comprobadas, y que el resultado fluye en toda la organización e incluso pasa a
la sociedad.
De allí
tenemos la sociedad organizada, que cemprende un conjunto de individuos que interactúan para lograr un
objetivo, mediante el cumplimiento de normas o procedimientos que definen los
pasos lógicos.
Por ello la complejidad de las
organizaciones; que al respecto, Jensen y
Meckling (1992), nos dicen: la complejidad de la organización es un asunto
conectado con la distribución y manejo del conocimiento específico necesario
para la toma de decisiones (4). Al respecto, declaran que una empresa tiende a
ser poco compleja cuando la información específica relevante para la toma de
decisiones está concentrada en una o pocas personas; no obstante, esto puede
ser independiente de la cantidad de activos, unidades organizativas o personas
de la organización, es decir, de su tamaño.
Por otra parte tenemos los valores, y principios que rigen el comportamiento humano; que dirigen las
aspiraciones de los individuos, o incluso de las sociedades. Son las pautas que
definen comportamientos, orientándolos hacia conductas que presumen la mejora
en el desarrollo de la persona o de una colectividad. Sin embargo, de una
manera más específica, para definir los valores, debemos distinguirlos atendiendo
a su condición como valores individuales (valores humanos), o como valores
colectivos, de los que se distinguen los valores sociales y los valores
culturales.
Los valores culturales influyen en la conducta de
los individuos que trabajan para organizaciones desarrollando actividades o
procesos operativos o administrativos, cuyos resultados están determinados en
gran medidas por la influencia cultural y social de sus valores y formación;
por tal razón la cultura organizacional en gran medida es determinada por el
comportamiento o conducta de los individuos que la integran, aun cuando existen
mecanismos en el ámbito de la psicología laboral que estudian estos
comportamientos para obtener de los individuos el mayor provecho de sus
habilidades y de esta manera hacer mas productiva la organización.
La principal
característica que tenemos los seres humanos respecto al mundo que nos rodea es
la capacidad de poder Abstraernos o Aislarnos, haciendo uso pleno de nuestras
facultades mentales y diferenciándonos de los animales que solamente se guían
por el instinto, fomentando distintas respuestas hacia los estímulos que el
entorno les genera, y buscando saciar Necesidades Primitivas que giran en torno
a la alimentación, relación y reproducción dentro de su ciclo vital.
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